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martes, 1 de enero de 2019

Happy es nuevo para un año empiezo

Acaba un año.
Empieza un año.

¿Qué significa realmente? ¿Es nuestra forma de tratar de contener el tiempo? ¿De medirlo y sabernos lo suficientemente poderosos mentalmente como para definirlo entre lo que es, lo que fue y lo que podría o no ser?

¿Qué es el umbral de un "fin de año" sino una puerta más, una que no queda otra opción mas que atravesar (maldita/bendita sea la entropía)?

Me siento motivado por eso último...el saber que mi propia ignorancia pavimenta el camino andado, llenando de baldosas amarillas un pasado que cada vez y con mayor eficiencia me arroja hacia un futuro. El camino se alarga, crece y se acumula, ya no es ignorancia, ya es carretero el viaje que emprende mi cerebro, la mente al volante en un andar al que , por suerte y deseo veo lleno de ventura.

Año nuevo, a través de un portal se abre el sendero al que me entrego, no hay destino, solo Sino y la Dama jugando al Thud en el camino. Y sin embargo...

Escribiendo, así empiezo y así coloco la primer baldosa en este terreno. Pequeña nota al viento que guardo en este lugar, baúl del mar virtual al que de vez en cuando desempolvo, visito, ordeno y mantengo.

Venga, que hay pendientes, café, vida, un libro que acabar, promover y avivar, vida y otros, compartir y vivir el andar.

sábado, 14 de octubre de 2017

Consideraciones serias sobre un título...

Llevo meses, si no es que más, con un título en mente para el libro dos. Sin embargo, he ido pensando, ¿por qué no probar con otro?

¿Será el apego a esa "idea genial" lo que me ha detenido de reconsiderar realmente?

Creo que sí, ergo, he de modificarlo, retorcerlo, hacerlo cachos y ponerlo bajo la cama. Tal vez barrerlo, reencontrarlo, unirlo con pegamento y tachonearlo.

¿Es dificil el cambio? Siempre, y creo que de ahí radica la mitad del trabajo de un escritor, pues todos somos una bola de obsesivos compulsivos apasionados que lo quieren todo a la primera, o de segunda mano. Solo poniendo en tela de juicio ,  nos damos cuenta que tal vez vale la pena pulir, pulir, y volver a pulir algo hasta que debajo de todo encontremos una pizca de brillo.

Así que, haré modificaciones hasta que encuentre la idea, trabajaré en ello mientras reordeno los capítulos, redacto y paso el borrador 1 a borrador 2.

By the way... ayer fuer viernes 13, soñé que soñaba, pero mientras estaba dormido, mi otro "yo" dormido estaba redactando. Cada tanto le preguntaba el yo despierto al otro que qué opinaba de tal o cual detalle del nuevo libro. El yo dormido no respondió mucho, al final se escondió abajo de las cobijas dejando al otro yo trabajando solo. 


martes, 10 de octubre de 2017

Soñé y escrito está el ayer.

Antier soñé con fantasmas, eran tres, dos maliciosos y uno que los mantenía lejos.

Ayer escribí dormido, palabras extrañas, "antes de que viniera cualquier otra cosa en el momento"

Hoy desperté extrañado, la luz de la mañana daba la sensación de rareza, ¿hubo noche siquiera?

Mañana espero descansar, han sido dias cansados de espectros y letras salvajes.

Pasadomañana galopa al viento, nunca llega y si llega es tarde, se vuelve antier, se vuelve fantasma.


lunes, 7 de agosto de 2017

Al carajo, lo subo a la web

Solo un título llamativo de un pensamiento que ha rondado en mi mente los últimos meses, en cada impresión que he hecho, en cada hojita gastada, a cada concurso, "premio" y tarugada a la que le he entrado.

En cada taza de café y cada pinshi noche en que a las tres AM veo el reloj, veo la novela, veo el reloj, veo la novela, y diablos, sigo viendo la novela y ya son las 4 AM.

Ya, lo voy a subir, lo meteré en el Amazon, ya entendí que el tema no va para los concursos; no hablo de la pobreza, de la enfermedad, los problemas del mundo o del pais ni relaciones amorosas ni tontera y media sobre relaciones familiares ni nada de eso.

Yo hablo del diablo y del Infierno, hablo del bien y el mal y su sin sentido, del ángel caido y una especie de redención; hablo de un alma perdida en el Infierno y que se topa con la aventura de su vida ( bueno de su muerte caray) y que se encuentra a sí mísmo en un viaje sacado de un cuento de hadas.

Hablo de la pérdida, nada de muertes y "pobre de mí,alguien murió", no. ¡El personaje ya murió!.

Yo hablo de la pérdida y la búsqueda de lo perdido.

Subo este pensamiento, porque estoy seguro que alguien lo leerá, uno cuando menos de los que siguen o siguieron el blog... porque si lo has leído, sé que te gustará mi libro.

Ahora me iré a pelear otro rato con la mugre plataforma del amazon, en unas semanas subo el link del libro, espero.

Gracias, por leerme de nuevo.

miércoles, 14 de junio de 2017

Lector, hic paucis verbis.

A quien leyere o aún visitara éste lugar, no se si haya alguien... y aún así...

Me he embarcado en nuevas letras, y me encuentro a la espera de respuestas por las primeras en gran cantidad (Novela), así pues, cometo la locura de empezar un borrador de otro nuevo andar.

Inevitable e incluso patológico, sin embargo no puedo deshacerme de ello, por mucho que lo suelte, por mucho que lo entierre, siempre vuelve. Sea en el día, la tarde o las noches...sobre todo las noches y sus portales.

Los sueños son el tema actualmente y estos me han hablado, oh vaya que lo han hecho; destellos del futuro, brillos del deseo, incluso personajes que aún no he conocido y otros que ya están recorriendo sus propios andares.

He visitado más veces de las que recuerdo la Ciudad Verde, la Megalópolis y la Ciudad Hundida. 

Otras tantas he caído en reinos de Danat, Antares y del Erebo, sus yentes, sus seres y sus ríos, lagos y castillos. 

Confieso y a bien tengo decir que he visto en sus calles, sea por error, sorpresa o ventura a la cautiva del Dragón y su Torre Blanca, a la Bruja y su Ventana de Roca, al Caminante del Desierto de Fuego, los libros herejes, las aguas entre la cantera, y aunque no la haya visto, sé que la Hija Brillante ha estado también ahí.

Me quedan cinco meses antes de media noche, pero estos días, entre más letras, más tintas, más sueños y cantares, espero un poco para el siguiente hechizo.

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Libro

Hoy lo llevo a empastar, volúmen "0" y volúmen "1"

Y ahora,  sigo en la búsqueda de editorial para que se agarre por el gran camino, puede que haga una edición temporal, una editorial que haga un tiraje de unos cuantos libros para compartir, vender o hacerle promo, buscarle su sitio en la vasta cantidad de letras que existen.




Aún así, después de este año de viaje me sigo preguntando:

¿Cómo dibujar en una libreta mágica...?

jueves, 20 de octubre de 2016

Quien lo fuera a decir

Quien lo diría, ya tenía la portada desde hace tiempo... o cuando menos la primer versión de la portada. Solo hace falta seguir, seguir un poco más.


jueves, 4 de agosto de 2016

Esperando

Es la etapa más pesada, tal vez, la espera.

Tres tomos enviados, uno más esperando para ser enviado y solo esa expectativa abierta.

Y volviendome loco, lo mantengo en las sombras, solo unos cuantos que saben lo que suceede, el resto asume que finalmente me he deschavetado y acumulo telarañas mentales.

No es locura, lo dejo por escrito....

Bueno, tal vez sí lo es; darle la esperanza al papel, a la tínta y lo que en ellos he imaginado, un mundo, una visión, una historia un poco más larga que mis habituales cuentos y viajes.

Ahora, para contener la locura, la desesperación, el dolor del hombro y la espalda, hago ésta nota para quien aún me lea en este sitio ... Dejo estas palabras a quien sepa dónde buscar y contarle a sus ojos, decirles con atención, que estoy en ello, no lo he dejado nunca, y puede que siga así por siempre .

Esperando a que la flama empiece a quemar, te digo que esperes un poco más, mientras, me iré de nuevo a mi libreta, a mis tinteros, lapiceros y notas ocultas porque, ¿no te lo he dicho? Ya he empezado de nuevo, no lo puedo evitar.

Estaré ahí escribiendo más historias...unas cuantas más, ayer soñé con una, mientras espero, haré tiempo escribiendo.

martes, 19 de julio de 2016

Hacia la incertidumbre

Ahora sí creo que le debo unos tres árboles más al mundo, ya los plantaré. Por el momento trataré de entender ésta sensación, pues nuevamente me arrojo al vacío, al viento, al aire.

No sé a donde me lleve esta ocasión, han sido 169 (7) días intensos donde no me he dejado caer, donde he luchado contra mí mismo y contra el resto; noches de esfuerzo y un torrente de letras que me golpearon una y ota vez.

 



La Cabaña está vacía,
El Puente ha caído,
La Torre en ruinas,
El Desierto aguarda,
La Puerta abierta,
La Oscuridad se remueve...





Al final de cada una está la flama, violácea, danzante de la noche, llave oscura, sueño de plata.

Creeré en ello, una vez más...no se otra cosa. Sé que si emprendo el vuelo, por las noches volveré a escribir. Sé que si vuelvo a caer, ahí mismo me pondré a garabatear letras ilegibles, una a la vez y éstas me contarán una historia, una nueva historia.

lunes, 11 de julio de 2016

Trago de agua.

Viajante al otro lado del cosmos,
a la oscuridad del universo, respondo;
caminante sobre estrellas y planetas lejanos,
danzante por las sombras de resplandores olvidados.

Me vierto a mí mismo sobre este tonel que suelo ver cada noche,
allá arriba en ese firmamento, en ese acrílico psicodélico, brillante se aleja,
brillante se quema, brillante se hace polvo de estrellas, en super nova agonizante.

Cierro los ojos...falso, los abro como nunca antes, los abro de par en par, deseosos, sedientos,
añorantes del viaje, vibrantes ante la certeza de la nave espacial, del cohete que está por despegar.

Tres,
Dos,
Uno,
Despegue.

De pronto, viajo más allá de mi ser,
dejo atrás mi viejo cráneo que se desmorona,
se vuelve arena, perdido al viento, arena en el mar.

El cerebro no está ahi dentro, tampoco hay más órganos,
fueron los primeros en cambiar, en prepararse, cuatro simples vacijas,
y en una tabla de silicio, todos juntos en este cuerpo, el nuevo modelo que tengo.

La ignición ya pasó, puedo ignorar el traqueteo usual, los golpes en el casco, la turbulencia inicial.

Chequeo de condiciones, todas las explosiones correctas, todos los impulsos necesarios, incluso creo que no se ha desarovechado ni un poco la fuerza con que fue arrojado todo a través de la atmósfera.

Abro mis ojos, veo el cosmos, ya no es un acrílico, ahora la acuarela se va moviendo, se disuelve a mi paso, mientras, la ignición sigue a toda potencia.

No recuerdo nada más bello que el mundo abrirse, desgarrarlo un poco para dejarlo atrás, romperle como vieja botella al caer. Ahora ya es la inercia, presiono los botones indicados y se abren las velas;
surco el mar, me golpea el agua a cada costado al girar a babor y estribor.

Caigo de mi cama...

-Caray, no debí dormirme a la orilla - Me dije al sentir el frío suelo y el polvo haciendome estornudar una y otra vez.

Voy hacia la mesita de noche, tomo un trago de agua de un vaso que dejé antes de dormir y relajo el cuerpo, la nuca, la espalda, los hombros y la columna.

Una mirada, solo una ligera a la ventana antes de volver a descansar.

Fuera está Ganímedes, de nuevo, y pienso en la siguiente estación espacial.

Tres horas de sueño, antes del despegue.

lunes, 6 de junio de 2016

Hope Fire

La brisa en mi rostro,
nada más que una memoria,
solo un pensamiento que evoco en las noches de verano,
notas a lápiz.

Caminé al exterior, para ver la noche, las estrellas, al ares y al antares brillando en rojo resplandor.

Quería algo extra, el resto yace en más de doscientos recuerdos, pensamientos y venturas. No hace falta mucho más, el camino se ha dado en unos meses... pero son solo la proyección, la locura de arrojarse desde un edificio.

Pero la edificación tenía tiempo.

Han sido ya más de cuatro años los que han pasado, de alucinar un viaje a rememorar y escribirilo.

Unos días más, breves en esperar para algo, puede que finalmente sea algo, puede que sean otra flama efímera y brillante.

Sea cual sea la posibilidad, una gran antorcha o una leve flama, lo que sé es que veré más allá de la oscuridad por un momento.

Será la caverna, la catedral, la biblioteca, la torre, la habitación, el bosque, el portal...uno se mostrará aunque sea por un instante.

Flama efímera, fuego violáceo, portadora de luz, dame un solo parpadeo justo donde estoy.

miércoles, 20 de abril de 2016

Jarrón

Soñé con soles negros en un mundo demasiado luminoso.

Desperté y fuí por agua a la cocina, pero me perdí en el camino, justo en la esquina entre la sala de estar y la puerta que daba al exterior.

Caminé, no por largas y eternas horas, pero sí por un rato, fuí buscando la cocina, tenía mucha sed.

Encontré un pequeño riachuelo, "Qué raro" me dije, "No recuerdo que tuvieramos un riachuelo  en casa" y bebí un poco de él.

Agua fresca y de bosque, sabía a vida, a magia, a lo que bebían las ninfas y los goblins ( nunca elfos, son demasiado pretenciosos).

Volví por donde llegué al riachuelo, esta ocasión confundí el camino y entré a la cocina. "Qué raro, bueno, es el sueño seguramente, debería volver por un poco más de agua, solo por si la sed vuelve".

Tomé un jarrón decorado con un rostro y colores, no recordaba que lo tuviera en casa, pero era el único a la mano. Fuí hacia el riachuelo y lo llené de agua. Para ese momento el sueño me estaba ganando, así que le dí oportunidad de volver a abrigarme.

Soñé con soles negros en un mundo demasiado luminoso, tomé cada uno de ellos y los bañé en el jarrón con agua.

Fue cuando los devolví al cielo cuando noté algo extraño.

No sé si fué un error, ahora tengo tres soles brillantes allá a lo alto, mientras el resto del mundo se cubre de sombras.

martes, 29 de marzo de 2016

Notita

Está en el fuego.

Justo ahora.

Mientras, vuelvo a este rincón mío.

Se está haciendo en el fuego.

Se moldea.

Empiezo a escucharle respirar.

Solo vengo a hacerme una nota.

Una pequeña nota.

Suave como la brisa.

Refrescante para cuando haga falta.

Está moviendose, allá en el fuego.

También danza con las flamas, le gusta el calor al que le he puesto.

Vine a hacerme una pequeña nota.

Aunque también es para eso otros ojos.

Que de vez en cuando asoman la mirada.

Una nota en mi esquina de Pirata.

Un recuerdo para el Goblin que Viaja.

Una nota de que estoy en la cocina.

Sigo aquí.

Jeje.

No olvides apagar la flama.

Pero hazlo después.

Justo cuando esté lista.

Mientras, recuerda que sigo aquí cerca.



martes, 15 de diciembre de 2015

Se encuentran ahí o por allí.



Los brujos se encuentran a sí mismos y entre ellos. No solo es el sombrero de punta, aunque es un gran referente, sino es también algo en la mirada, la sensación que dejan en el lugar donde estuvieron sentados, el aroma del aire, algo se quema. La nariz también les revela, pues aunque no en todos, sí la mayoría tienen un sistema direccional bien calibrado y de alto alcance.

Los brujos se encuentran en las noches de luna, sin luna y una luna a mordidas, pero que sea de noche, donde no los molesten, donde puedan habitar a la luz de las velas, tocar sin ver la piel en deseo y romper las cadenas en taciturno diálogo, despojados de restos de una supuesta realidad bajo un sol deslumbrante.

Los brujos y las brujas se encuentran entre las ondas de radio y las de luz; a través de puertas grandes, u obscuras, en los rincones de las bibliotecas paganas, comprando hierbas extrañas o de cacería de luciérnagas por las noches. Se dejan notas, glifos en los árboles, mensajes con gatos y perros. Hay algunos que incluso arrojan su voz en la brisa y el viento para que llegue a los oídos del otro: “no estás solo, esta noche somos dos, diez, miles…”

Los brujos no se encuentran haciéndose de ilusiones de grandeza y otros mundos, ellos solo atraviesan portales, crean puertas, intercambian su lugar con otros o solo distorsionan la realidad hasta ajustarla lo necesario, como unos binoculares combinados con caleidoscopio.

Al final y como siempre, los brujos se encuentran entre ellos; si no has visto alguno, puede que no seas brujo, después de todo, ellos están tras la puerta, en los jardines y en las calles; en los bosques, en las selvas y los desiertos,  pero tú no los verás si ellos no quieren.

O tal vez si...¿encontraste esto?

¿Realmente fuiste tú?

viernes, 1 de agosto de 2014

Despierta Tirrlian

Cuando llegó a la puerta de entrada, los guardianes habian partido.

La sensación era un tanto abrumadora, en cierta forma era esperada. No importaba el medio, nave espacial, transportador galactico, el tiempo no era importante.

Nunca lo acoso el tiempo, era lo que menos le importaba, de todos los viajes, búsquedas de tesoros, misiones y encomiendas, el tiempo solo le fue un aditamento, un posible pensamiento abstracto.

La puerta cerrada. El viajero se sento en el pórtico cuestionandose. Frente a él, una sombra burlona se formó.

-Lo tienes merecido Khali, esto lo tienes por recompensa por desertor.

El viajero sacó su arma y disparo hacia la sombra, dos, tres disparos. Solo se mancho el suelo.

-Ya no hay vuelta atrás, la puerta no se abrirá.

Era cierto, en la mente del viajero pasaron largas horas de trabajo tras la puerta. Tiempo invertido, la mente consumida, habilidades que aprendió con esfuerzo. ¿qué era lo que importaba?

-Te han dejado fuera, en el espacio - la sombra se regodeaba en burla. - Es el precio de tus errores, tu vanidad y capricho, por burlarte del tiempo.

¿Podria ser cierto?,¿tanto habia reincidido y su penitencia era hna puerta cerrada?...

-No...

-¿Qué?- la sombra se alarmó, habia perdido algo de su obscura forma.

-No lo creo, ni siquiera debí volver aquí... mi capricho, mi vanidad me hizo volver; pensé en volver a una maldita cueva, porque era segura, porque me resguardaria, era alimento y un techo que no tendria que buscar nuevamente.

La sombra se agito más, no debia inspirarlo, quería su culpa y esta se iba desvaneciendo junto con ella.

El viajero sacó su arma y nuevamente disparo, la cabeza proyectada de la sombra estaba justo en la puerta.

Un hueco en la entrada y la sombra se fue. El viajero vió a traves de la ranura... dió media vuelta y observó las estrellas.

-No tiene sentido, si me pierdo en la culpa, o si hubiera entrado, estaría en las sombras. Ver más, no quiero encerrarme de nuevo. Lo desaba tanto... que deje de pelear por mi y fui en contra de mi ser.

Khali se levantó de un golpe, volver y quedarse en coma, lejos de todo. Se acaba el viaje.

-O tal vez...-

Fue hacia su nave espacial, subió a la bóveda y se reclamó a sí mismo.

Del otro lado de la galaxia, Khali abria desesperado los ojos.

La silla de rudas cayó a un lado mientras su desesperación por caminar y alzar los brazos lo tiraba al suelo.

La sombra estaba ahí, siempre podria ver hacia la puerta.

Khali se levantó en ese momento. Sentía hambre, sentía su cuerpo atarantado, pero sobre todo, sentía el deseo de emprender nuevamente el viaje.

Despierta

jueves, 12 de junio de 2014

Dreamless, Sleepless

No del todo despierto, solo caminando en un sonambulismo aparente en los pliegues de este mundo.

A ratos ni realidad me parece.

La sensación de pesadez, de cansancio sobre mi cabeza me cuestiona si realmente me encuentro aquí, ¿Por qué siento que aún duermo?

Puede que en realidad sea así, una parte de mí se quedó dormida y sigue soñando, eso explica los colores extraños que estoy viendo, también explica el cómo siento este día, mi energía está dispersa en otro cosmos onírico y no está a la mano para trabajar o moverme aquí.

Si está dormida esa parte, qué estará soñando? ¿habrá seguido la historia que dejé a medias por la mañana?, ¿sigue viajando hacia el noreste buscando nieve?, ¿busca torres lejanas en el horizonte?, ¿hay algún valle que esté cruzando?...


¿O seré yo la parte que está dormida y soñando...?

miércoles, 9 de abril de 2014

Pila de Chatarra


Vivimos montados en una pila de chatarra; chatarra mental, ideas dispersas, tanto que usar, tanto que reciclar y sin embargo seguimos creyendo que es una ciudad.

Pero en realidad son escombros, ruinas de una antigua gran idea, fragmentos del concreto de la realidad que se fractura a cada paso vertiginoso de sus supuestos habitantes.

Hoy cambiemos esto, veamos nuestro capital, nuestros recursos mentales, nuestros recursos naturales, hagamos un esfuerzo todos juntos y busquemos lo necesario y vendamos la mitad del planeta a Marte...

Puede que sea buen material de mercado si lo llevamos más allá, tal vez a un mercado a un par de galaxias de distancia.

Cierto, puede que Marte no sea el mejor comprador, aún no se ha dignado a mostrar sus civilizaciones ocultas.

O puede ser que sea otra pila de chatarra llena de herrumbre y por eso se vea rojo, planeta oxidado.

martes, 31 de diciembre de 2013

Ensueño # 7


La antigua visión del señor de Invierno:
"Háblale a los lobos sobre el alma de la luz de la luna, 
cuéntales que esta noche vuelve a fallecer."

Hay un nuevo tiempo, el antiguo árbol está muerto y sus ramas arden en fuego / Inspiración.

Maquinaria / Sueños de vapor, vibrantes sonidos de las profundidades; revienta la armonía, el absorber los sentidos y que quede un pequeño momento antes de la partida.

¿Se ha ido mi máquina del tiempo? Quizás, debo ver más allá de eso, sin dimensiones aprisionándome, sin mis ojos de madera.



Que mi mente diabólica de niño consiga lo que necesita, deseo beber de las raíces ocultas en una caverna perdida / Tierra olvidada.



¿Es el momento?



Tal vez, no lo sé, y ahora poco importa; quiero sentir mi cabeza libre, mi mente volar, mi cerebro explota, mi alma se tele-transporta y abandona la cuerda tambaleante.


Aplastar el pasado, la basura de los más antiguos de los señores de esta tierra, tanto que ver, Micromegas se asoma a ésta galaxia expectante.


Renace / Recalíbrate



Séptimo tiempo, un solo giro, el péndulo comienza ahora a moverse.



P.D.



¡¡Gracias por este tiempo a quienes han pasado a visitar  ^^!!



martes, 11 de junio de 2013

Mi Steam-Cannabis

De miradas perdidas en el horizonte, una vuelve y se vuelca en el matiz del paisaje. Dentro del muy variado y

maquillado horizonte, se incluyen tonos delirantes entre los que destacan los púrpuras, verdes y azules kamikaze.

Recuerdo este sueño, es el que tuve alguna vez cuando era pequeño, pero me dijeron que no podía todo ser color verde intenso y le puse otros colores para que creyeran que estaba cuerdo.

Y creo que estoy cuerdo, solo que no concuerdo a la hora de ver los tonos que me devuelve la mirada en el entramado alejado de la pupila y que se reflejan con tanta confusión junto con los sonidos y los movimientos.

Pero primero vayamos a cómo es el horizonte.

Recuerdo bien como entraba  la luz por la pupila, esa cosa que se pegaba en el cerebro, se desbordaba por transducción a las neuronas y se revolcaba en pedazos en los hemisferios. A veces el cuerpo calloso interviene y le da algún nuevo matiz, sustituye uno que otro engaño con tonos más veraces y cuando hago esto de recordar, me vienen a la mente esos delirios fugaces.

Arrancando unos cuantos trozos de tierra, los pego en el cielo para darle algo de tridimensionalidad, para que haya algo más que tocar con la mirada, e igual, arranco del cielo algunos cuantos gramos y se los aviento al agua, como si fuera limonada y la agito para que el oleaje haga sombras y más formas.

Respirando mi Steam-Cannabis, sueño que me veo en sueños, preguntándome lo que es etéreo, destilando lo real del onírico pensamiento.

No es que el mundo sea bárbaro y violento, solo diluyo la supuesta verdad en un líquido ámbar con tonos de anís y ajenjo, el cual dejo en una olla hirviendo mientras me suelto a los pensamientos en un desván viejo.

Siento que esas ideas son algo inciertas y volátiles; que no es que sea verde o amarillo, solo que es violeta confundido en un prisma sin brillo.

Son ilusiones que crean los que han perdido el sueño y vagan en un mundo de sombras, limbo de los atestados por sus pesares, temerosos al acecho en sus reales pesadillas.


Repongo la caldera y pongo algo más de ámbar, por un momento creí ver un atisbo de terror asomándose por la ventana, pero era de esperarse que entre sueño y sueño se pierda un poco el efecto.

Ahora solo es que me diluya en pensamientos de coloraciones parpadeantes que, danzando, brincan del suelo y se desmayan en el firmamento.

sábado, 6 de abril de 2013

Existe otro reloj.



Qué es un reloj, sino un vago recuerdo de lo que se llama pasado, una ligera ilusión del supuesto futuro y un peso metálico del presente, lo único real.

Hay más de una de estas maquinarias de ilusión y cada una posee cualidades distintas.

Tengo un reloj, lo suelo usar para saber a qué hora tengo que hacer las cosas. Su carátula sin números me suele acompañar durante mis viajes diarios, en una especie de cotidianidad, un diario caminar entre asfalto, grava y acera en la ciudad.

Dentro de esa caja plateada se encuentran las horas repartidas a éste mundo, al aspecto que se llama normal. Cada giro en sus oscuras manecillas, cada dígito en su calendario me indican las actividades, el tiempo que me resta, el tiempo que aparenta existir.

Suelo usar otro cuando viajo. No un tanto a ciudades, sino a eventos, a portales a través de los que accedo a una confluencia completamente distinta. Una armonía entre la cacofónica normalidad.
Pero hay otro reloj…

No es del tipo con correas y hebillas como los otros, ni suelo cargarlo, llevarlo a viajes o incluirlo en la cotidianeidad.  Su caja es negra,  con los doce marcados en romano. Al centro de su tapa también tiene un pequeño ojo, una ventana a su interior que permite ver las manecillas señalando.
La parte de atrás también tiene su ventana hacia el interior, muestra el metálico corazón girando, desenrollándose y teniendo un ritmo propio.

Sus horas cuentan una historia distinta a los otros. Cuentan la historia secreta, ocultos deseos de la mente, añoranzas en las horas taciturnas, destellos de una ficción que rivaliza con la realidad.
Abrir la tapadura y verlo trabajar, verlo vivir en mecánica instancia me lleva a un destino distinto, un desliz de la realidad en algo más que éste suelo, éste aire, éste sitio.

Es diferente pensar en el tiempo que hay para hacer las cosas que se tienen que hacer, al tiempo que uso para hacer cosas.

Unos cuantos giros sobre la maquinaria, dejar que el muelle gire y le dé vida al péndulo que a su vez, en maravillosa armonía, gira los engranajes y hacer que el segundero dance alrededor, acariciando las horas, mientras que el minutero lleva el vals mayor.

Tiempo en la ficción, visión de un mundo interior, extrapolado a tics y tacs, destinado a girar en efímera dimensión que nuestra imaginación nos hace creer real.

Son robados unos cuantos giros para mí mismo, durante la noche y la madrugada en la actividad, tomando del cansancio unos cuantos sueños y vertiéndolos en notas, hojas o libretas mientras las brujas siguen afuera brillando en las montañas.

Porque el tiempo y las letras son una abstracción, medios en que se crea la realidad; entre lo que es, cómo sería o lo que podría ser, la redacción de la idea y el supuesto lapso en que esa idea transcurre o lo vieja que es.

Las letras se oxiden si pasan demasiado dentro de un cajón, el tiempo se olvida cuando se está dentro de la abstracción.

Una idea perdura y logra romper la prisión del tiempo, toma su época, forja su esencia y se deslinda de su supuesta fecha.

Cronos despierta sumergido en una bañera de tinta y danzante invoca a otras criaturas sempiternas en el espacio en blanco que ha dejado una Supernova.